La competición por dentro

Tus zapatillas de tenis se sienten mullidas. ¿Qué pasa cuando frenas?

Los primeros pasos juzgan una parte de la zapatilla. La frenada previa al siguiente golpe plantea otra pregunta.

Un par de zapatillas de tenis Babolat negras y amarillas visto desde arriba
Zapatillas de tenis Babolat fotografiadas en noviembre de 2015. Ilustración de archivo; la imagen no identifica un modelo probado ni demuestra su capacidad de amortiguación.Tgiros · CC BY-SA 4.0 · WebP

Dos pares superan la comprobación del ajuste. Uno resulta inmediatamente lujoso bajo el talón; el otro se siente más firme y menos impresionante al caminar despacio. El veredicto tentador es que el primero amortigua mejor y, por tanto, debe castigar menos el cuerpo. En tenis, ese juicio llega antes de que haya empezado el movimiento más importante.

Una derecha abierta termina con una frenada, un cambio de dirección y un nuevo impulso hacia la pista. Un split step carga la parte delantera de la zapatilla. Un talón agradable al caminar aporta información útil sobre esa experiencia, pero no describe todas las partes de esos movimientos. Tampoco una sensación más blanda demuestra menor riesgo de lesión. El error de compra consiste en pedir a una sensación perfectamente real que responda a preguntas que no ha medido.

Dieciséis zapatillas, pero ningún jugador dentro

La investigación de Crawford Lindsey para Tennis Warehouse University, de marzo de 2017, probó 16 zapatillas de diez fabricantes. Merece revisarse por su método, no tratarse como una clasificación de modelos actuales. Todas eran zapatillas derechas de talla masculina US 9. Se retiraron los cortes y las plantillas, y las suelas se dividieron en secciones de talón y antepié. Estas se fijaron a una placa de acero y recibieron impactos de una masa de 7,5 kg accionada por gravedad.

El impactador caía desde cuatro alturas: 50, 75, 100 y 125 mm, correspondientes a energías publicadas de 3,7, 5,5, 7,4 y 9,2 julios. El aparato registraba fuerza, deformación y aceleración, entre otras magnitudes. Comparaba la respuesta mecánica de secciones de zapatilla en condiciones definidas. No registraba movimientos reales de partido, no conservaba el sistema completo de sujeción del calzado ni seguía a jugadores para observar quién se lesionaba.

Esa distinción no es una razón para descartar el experimento. Mantener constantes las condiciones del impacto ayuda a aislar diferencias que los cambios de movimiento del jugador pueden ocultar. Sí obliga a leer correctamente su respuesta: esta sección de esta zapatilla respondió así a este impacto. El siguiente paso —qué hace la zapatilla completa con tu pie dentro— es una pregunta aparte.

Un par de zapatillas de tenis Wilson Rush Pro fotografiadas una junto a otra
Zapatillas Wilson Rush Pro fotografiadas en agosto de 2022. Esta imagen de archivo posterior ilustra calzado completo; no muestra el experimento de 2017 ni prueba que un modelo actual comparta los resultados de otro anterior.Jjanhone · CC BY-SA 4.0 · WebP

El talón y el antepié no prometen lo mismo

En las pruebas publicadas, las secciones más finas del antepié generalmente soportaron mayor fuerza máxima y desaceleración que las del talón. Se comprimían en una proporción mayor de su espesor disponible y se volvían relativamente más rígidas al seguir comprimiéndose. Con impactos mayores, el informe describía la posibilidad de que el antepié se acercara al límite de compresión, lo que suele llamarse hacer tope.

La amortiguación no es una reserva ilimitada de suavidad. Tiene un espesor, una construcción y una respuesta que cambia al deformarse. El estudio encontró que aumentar la energía de impacto generalmente elevaba fuerza, desaceleración, deformación y rigidez. El tiempo hasta la fuerza máxima y la duración total del contacto disminuían al crecer la fuerza. Un material puede resultar tolerante con una carga moderada y responder de otra forma ante un episodio más brusco.

Por eso, «bien amortiguada» es una descripción incompleta si no se añaden la zona y las condiciones de carga. Quien pasa gran parte de la sesión realizando pequeños saltos, recuperando posición y cambiando de dirección sobre el antepié tiene motivos para examinar esa zona en particular. No se deduce que todos necesiten el antepié más grueso ni que la amortiguación del talón sea irrelevante. Se deduce que la impresión del talón no debe convertirse discretamente en un veredicto sobre toda la zapatilla.

Menos impacto en el dispositivo no certifica estabilidad

Entre las secciones probadas, una rigidez menor se asociaba con menos fuerza, velocidad de carga y desaceleración, distribuyendo el impacto durante más tiempo. Es una ventaja de amortiguación significativa en esas condiciones. La complicación es que el tenis también exige gestionar movimientos laterales y alrededor del pie. El informe analiza cómo una suavidad excesiva puede permitir desplazamientos indeseados según dónde y cómo esté construida la amortiguación.

La versión cotidiana de ese compromiso se reconoce sin pretender diagnosticarla. Un jugador puede disfrutar de la recepción y no del desplazamiento del pie dentro de la zapatilla en un cambio de dirección controlado. Otro puede apreciar una plataforma firme y encontrar incómodo el antepié. Son observaciones sobre características distintas. Ninguno necesita declarar equivocado al otro, y ninguna identifica por sí sola una zapatilla defectuosa.

Hay otra complicación: las personas se adaptan. El informe revisa investigaciones en las que los deportistas modificaban su movimiento en respuesta a la interfaz calzado-superficie. Un impactador mecánico repite su tarea; un jugador puede cambiar la recepción, la flexión de rodillas o la zancada. También explica cómo la forma de medir fuerzas puede contribuir a las discrepancias entre pruebas de amortiguación en laboratorio y mediciones humanas sobre plataformas de fuerza. Un solo número de impacto no recoge toda esa interacción.

Da a cada candidata la misma prueba

Una comparación útil separa tres preguntas: si la zapatilla ajusta, cómo se siente la amortiguación donde cargas y si el calzado completo es previsible durante movimientos de tenis permitidos. El método siguiente es una propuesta editorial, no un protocolo validado por el estudio. Usa tus calcetines habituales y las ortesis prescritas, si las llevas; respeta las normas de prueba de la tienda y mantente dentro de movimientos conocidos y cómodos.

Notas que evitan mezclar sensaciones distintas en una sola puntuación de «comodidad»
SituaciónRegistrar por separadoNo deducir
Estar de pie y caminar suavementeAjuste del talón, espacio para los dedos, puntos de presión y sensación inicial bajo el pieQue un talón agradable garantiza comodidad al cargar el antepié
Split steps suaves o elevaciones sobre el antepié, si se permitenDónde se siente apoyo o compresión en el antepiéEl valor de fuerza o rigidez que mediría un laboratorio
Movimiento lateral controlado, si se permiteSi el pie permanece colocado y la zapatilla resulta previsibleUna probabilidad individual de lesión
Prueba autorizada en la superficie previstaSi ajuste y comodidad siguen siendo aceptables durante movimientos conocidos de tenisQue una prueba breve prediga la durabilidad a largo plazo

Haz comparaciones justas. Cambiar de calcetines, probar un par después de una sesión larga y otro descansado, o comparar tallas distintas introduce nuevos motivos para que cambien las sensaciones. Una nota como «talón cómodo, presión bajo el antepié, el pie se desplaza al frenar de lado» orienta la siguiente prueba más que «demasiado blanda». Además, permite descubrir que el problema es el ajuste y no la amortiguación.

La lección principal del experimento con 16 zapatillas no es una marca ganadora. Es que talón y antepié responden de forma diferente y que la respuesta depende de la carga. La suavidad que provoca una sonrisa en tienda es un dato útil. Para un jugador experimentado, la pregunta de compra más reveladora es si ese confort resiste los movimientos que llegan justo antes que la pelota.

Fuentes y lecturas recomendadas

  1. Tennis Warehouse University — Crawford Lindsey — Tennis Shoe Cushioning And Impact Testing To Compare Tennis Shoes

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